Efectos de la ausencia de liderazgo en la sociedad actual

Nuestra sociedad está viviendo una profunda crisis de liderazgo que está transformando la manera en que las personas afrontamos los diferentes retos que la vida nos presenta.

Podríamos decir que esta es la crisis del carácter, la cual nos hace vulnerables a casi cualquier circunstancia.

El miedo, la incertidumbre y la indignación son sólo algunas de las emociones que las personas experimentamos con mayor frecuencia durante los últimos años; y lo peor es que la información que consumimos a través de los diferentes medios de comunicación no nos ayudan a mejorar esta situación.

Una generación de cristal

Si las personas se sienten oprimidas, atacadas y vulneradas; terminan perdiendo toda esperanza y se vuelven frágiles ante cualquier reto.

Algo importante que quiero resaltar es que no me estoy refiriendo a las diferentes coyunturas sociopolíticas, las cuales pueden generar afectaciones reales a las condiciones de libertad y seguridad que experimentamos todas las personas; el contexto de este artículo se refiere solo al ambiente personal e individual, a la manera en que cada uno de nosotros afrontamos las diferentes circunstancias que nos presenta la vida.

Luego de la aclaración anterior, quiero retomar el punto al que venía haciendo referencia. La fragilidad que mencionaba anteriormente, lleva a las personas a generar hábitos que son muy perjudiciales, y que afectan no solo a quien los padece, sino también a su entorno.

Y de este modo nos encontramos con la generación de cristal, una generación destructiva y autodestructiva, que construye sus seguridades sobre bases muy efímeras como la fama, el dinero y una visión completamente distorsionada del éxito; una generación en la que las personas buscan una aceptación medible en likes y followers; una generación que ha perdido el concepto de proporción entre esfuerzo y dinero, en la que se pretende pasar de adolecente a millonario en poco tiempo y casi sin esfuerzo.

Pero también una generación que se entristece y se decepciona fácilmente, una generación que emprende con ímpetu y fracasa con facilidad; una generación que constituye su vida como un castillo de naipes.

Una generación de bellezas aparentes y que se quiebra tras la más mínima fractura; y sobre todo que le cuesta mucho reponerse de cualquier impase.

Líderes de cristal

El liderazgo es indispensable en una sociedad, ya que los líderes marcan el camino hacia el futuro.

A lo largo de la historia los líderes han sido personas visionarias, capaces y decididas; que a través de su esfuerzo y dedicación han generado cambios en el mundo; y no me refiero solo a personas famosas cuyas vidas reposan en libros y documentales, sino también a aquellos que han sacado adelante empresas, familias, instituciones educativas y naciones.

Los seres humanos tenemos una necesidad natural que nos mueve a seguir adelante, y para ello es necesario tener referentes que nos animen, inspiren y guíen, ya sea con su ejemplo o con sus palabras.

Pero, ¿qué sucede cuando nuestros líderes son más frágiles, y se encuentran más confundidos que nosotros?, ¿cuando su fragilidad los ciega de vanidad y superficialidad?, o ¿qué sucede si pierden la esperanza, se llenan de avaricia y sólo piensan en construir un futuro para ellos mismos?

Estamos hablando de líderes a todo nivel: padres de familia, gerentes de empresas, directores de departamentos corporativos, maestros de escuela, rectores de colegios, hermanos mayores, emprendedores, líderes espirituales y religiosos.

Es decir, todos tenemos una responsabilidad de liderazgo en algún nivel.

Liderazgo y autoliderazgo

Todos tenemos la responsabilidad de transformar nuestro entorno, lo cual se vuelve un deber y una oportunidad.

Este es un momento único en la historia, pues contamos con oportunidades nunca antes vistas, y ser verdaderamente exitosos hoy en día es más una opción que una cuestión circunstancial.

La primera responsabilidad que tenemos es con nosotros mismos, luego con nuestro entorno. Pero para poder sacar provecho de este momento único en la historia, necesitamos cambiar nuestros hábitos, hacernos responsables de nuestra propia vida, dejar de culpar a los demás por lo que no hemos podido hacer y esforzarnos en hacer cambios profundos tanto de mentalidad como de actitud.

La generación del cambio

Podemos entonces concluir que necesitamos cambiar, y esto sí que debe convertirse en un hábito de vida: el hábito de cambiar.

El cambio trae consigo muchos beneficios aunque también representa grandes sacrificios.

La apertura al cambio nos hace flexibles, responsables y nos predispone a la autosuperación, pues nos hacemos conscientes de nuestros errores, permitiéndonos descubrir los puntos frágiles de nuestra humanidad, no como algo destructivo sino como algo revelador y benéfico.

Pero el cambio no es algo que suceda de forma automática, y tampoco es algo fácil. Se deben desarrollar hábitos que permitan transformar la manera en que vemos y percibimos el mundo, de tal forma que podamos aprender a tomar decisiones y a gestionar nuestro tiempo de una manera más óptima.

Podemos ser la generación del cambio, pero para ello tenemos que ser distintos, no se puede ser la generación del cambio si seguimos viendo la vida de la misma forma; y no podemos cambiar si no aceptamos que necesitamos mejorar nuestra habilidad de establecer relaciones efectivas con otras personas.

Aplicaciones móviles y portales web: ¿Quién está detrás del código?

Todos hacemos uso de aplicaciones móviles y portales web para casi todas nuestras actividades rutinarias; de hecho cada día añadimos herramientas a nuestros dispositivos de forma casi “instintiva”.

Pero, ¿alguna vez nos hemos preguntado quienes son las personas que hacen todo esto posible?; además, ¿dónde viven?, ¿qué tuvieron que hacer para poder convertirse en lo que hoy son?; bueno, y algunas cuantas preguntas más.

Pues bien, examinemos algunos datos:

¿Quienes hacen posible que tengamos aplicaciones móviles y portales web?

Podríamos decir que las empresas son quienes hacen posible que tengamos tantas herramientas a la mano, pero nos quedaríamos cortos al brindar una respuesta tan simple.

La gran mayoría de herramientas con las que hoy contamos, como Google, Facebook o WhatsApp, no iniciaron como proyectos empresariales; de hecho el núcleo de todo se centra en los desarrolladores, que fueron quienes hicieron posible la magia; quienes dan el primer impulso a las ideas tecnológicas y quienes al final del día, logran materializar todas esas brillantes ideas, que no podrían existir sin los millones de líneas de código que un puñado de seres humanos digitan en sus ordenadores.

Y sí, es aquí en donde todo comienza; una persona que sentada frente a su ordenador empieza a presionar las teclas que de manera “mágica” generan las combinaciones de letras, números y símbolos que representan las estructuras lógicas de un programa.

¿Cuántos desarrolladores hay en el mundo?

Según Daxx (un portal Holandéz enfocado en reclutamiento), en el año 2018 existían cerca de 23.9 millones de desarrolladores, mientras que en 2019 este número se llegó a 26.4 millones, y se espera que para el 2023 se llegue a los 27.7 millones; mientras que la proyección a 2030 es de 45 millones de programadores alrededor del mundo.

Según su informe, América Latina es el lugar de mayor proyección de crecimiento, es decir, las condiciones económicas y sociales en esta región son propicias para que más y más personas decidan adoptar el mundo del desarrollo como una profesiòn, ya sea de tiempo completo o parcial.

Desarrolladores alrededor del mundo
Imagen tomada del sitio web: https://www.daxx.com

¿Es la programación una opción viable para todos?

Si analizamos el comportamiento y las tendencias de este sector, podríamos decir que cualquier persona puede convertirse en desarrollador, pero siempre tendremos que ser prudentes con esta afirmación, porque si bien es cierto que el desarrollo de software es un conocimiento que se encuentra al alcance de todos, también es cierto que no es algo que deba ser tomado a la ligera; al igual que otras profesiones, se requiere de práctica, dedicación y disciplina.

¿Cuál es la situación laboral de los desarrolladores alrededor del mundo?

Según el informe anual de Stack Overflow, el 90% de los desarrolladores se encuentran generando ingresos, ya sea porque se encuentran vinculados a tiempo completo o porque son independientes, contratistas y empleados en tiempo parcial. 

¿Cuál es la situación laboral de los desarrolladores alrededor del mundo?
Imagen tomada del sitio web https://insights.stackoverflow.com/

¿En qué tipo de industrias puede trabajar un desarrollador?

Muchas personas piensan que los programadores sólo pueden desempeñarse en compañías relacionadas con las TI (Tecnologías de la Información), pero el mismo informe anual de Stack Overflow revela un panorama mucho más amplio, en el que se puede concluir que existen muchas oportunidades en diferentes industrias para desempeñarse como desarrollador.

¿En qué tipo de industrias puede trabajar un desarrollador?
Imagen tomada del sitio web https://insights.stackoverflow.com/

¿A qué edad se puede iniciar una carrera como programador?

Este es un dato muy interesante, según Stack Overflow, algunas personas dan sus primeros pasos a la edad de los 10 años (apróximadamente el 8.7%), mientras que otros lo hacen después de los 30 (aproximadamente el 1.6%).

Esto nos da a entender que cualquier momento es bueno para aprender.

¿A qué edad se puede iniciar una carrera como programador?
Imagen tomada del sitio web https://insights.stackoverflow.com/

Lo curioso es que muchos iniciamos antes de cumplir los 18 años, pero como lo podemos observar en la gráfica, la edad no representa ninguna barrera para quien quiera incursionar en este campo.

¿Qué nivel de estudios se requiere para ser un programador?

No quiero entrar en ningún tipo de controversia, así que sólo voy a citar el informe presentado por Stack Overflow, el cual hace referencia a una muestra representativa de la población de desarrolladores a nivel mundial que hacen uso de su sitio web.

¿Qué nivel de estudios se requiere para ser un programador?
Imagen tomada del sitio web https://insights.stackoverflow.com/

Es indispensable considerar que el mundo del Software y la tecnoloía tiene múltiples vertientes, incluso a nivel de desarrollo existen muchas variaciones, así que no podemos tomarnos estos datos a la ligera para asumir que no se requiere de ningún estudio o algo similar; existen muchas profesiones relacionadas a las TI que hacen indispensable un determinado nivel de estudios; lo que pretendo al mencionar estos datos es eliminar las barreras culturales que puedan limitar a personas talentosas que desean aprender a programar.

Pequeñas empresas que no paran de crecer

Si nos detenemos a pensar por un momento cuáles herramientas tecnológicas usamos a diario para facilitar nuestras tareas, seguramente muchos de nosotros logramos traer a la mente casi de inmediato un celular o computador, dos dispositivos tan comunes como fundamentales que hacen parte de nuestra cotidianidad.

En el contexto actual, es muy difícil creer que alguien no haga uso de Internet para comunicarse, y más difícil pensar que las empresas no establecen sus relaciones comerciales valiéndose de las tecnologías. Las TICS (tecnologías de la información y la comunicación) ayudan a los negocios tradicionales y a los sectores emergentes, (pequeñas empresas de distintas índoles) que se han valido de sus habilidades y conocimientos para posicionarse globalmente.

Casi al tiempo en el que nuevos términos aparecen, y se establecen profesiones que tal vez no existían, surgen en la red personas con deseos de emprender, con ambiciones de visibilizarse y destacar entre miles su experiencia. Las pequeñas empresas, e incluso personas que ofrecen sus servicios se han visto beneficiadas y es que la gran cantidad así como la accesibilidad a la información disponible en línea significa que prácticamente cualquier persona puede crear e iniciar una pequeña empresa con sólo un ordenador y una buena conexión a Internet. “Las nuevas tecnologías han revolucionado el mercado laboral, nuevas profesiones y oportunidades de negocio surgen en sectores de los que hace pocos años nadie había oído hablar y que ahora forman parte de nuestra realidad”.

No es un secreto que el desarrollo de las plataformas digitales, la aparición de las redes sociales, el uso de correos electrónicos, y la llegada de los sitios web y aplicaciones, nos abre caminos, acortan barreras, y nos brindan posibilidades a nuevos mercados. El crecimiento de las tecnologías es imparable y la oportunidad de incursionar en él conlleva una amplia renovación en los sistemas y modelos tradicionales de trabajo (estructura, productos, promoción, canales de distribución y ventas). Si las empresas logran entender la necesidad de incursionar en el cambio y adaptarse a él, entendiendo que los procesos y los nuevos usuarios son cada vez más digitales tendrán múltiples oportunidades de éxito al asegurarse en un mercado que siempre está en constante evolución.

No cabe duda, la tecnología nos rodea, hace parte de nuestra vida y nos acompaña casi en cualquier actividad que realicemos; los grandes, pequeños y medianos negocios han hecho que sus marcas puedan vender y presentar sus productos a través de tiendas online, hacer difusión, crear comunidad, optimizar procesos, gestionar tiempo y obtener clientes gracias a ella.

Es normal que emprendedores, empresarios y comerciantes teman realizar cambios, o sientan miedo de implementar estrategias y modificar procesos, pero entraríamos en un error al omitir, e incluso postergar la entrada de la tecnología en las compañías. “Emprender es una actitud y las nuevas tecnologías son la condición necesaria para que una buena idea de negocio prospere”.

Inteligencia artificial primer round

Seguramente todos alguna vez hemos tenido la oportunidad de ver en algún momento una película o seriado en la que los robots o una especie de tecnología muy desarrollada se convierten en los protagonistas de nuestra vida diaria, inteligencias tan capaces de desempeñar cualquiera de nuestras actividades habituales, como realizar las compras, o llevarnos al trabajo. Es muy posible detectar en el desarrollo de esa historia, como estos personajes van cobrando una fuerza e independencia inimaginables hasta llevarnos al momento justo de dejarnos en shock preguntándonos a nosotros mismos si ¿Alguna vez seremos dominados?, y rápidamente como a manera de confirmación voltearnos a mirar alrededor cualquier indicio que nos rectifique que no es una realidad.

Sin duda el universo cinematográfico es casi una ventana al futuro, pero ¿Qué tan cierta es la posibilidad de que algo parecido ocurra?, será verdad que ¿En un futuro próximo estaremos conviviendo en el mercado global con robots o inteligencias superiores a nosotros?, ¿Debemos tener miedo de lo que pueda suceder?, o simplemente confiar ¿Que se tratan de historias ficticias de la industria del cine que tienen como fin nuestro entretenimiento?.

Es evidente que nos encontramos inmersos ante una revolución tecnológica, los pasos agigantados de los nuevos avances y descubrimientos nos facilitan tener otra visión del mundo, una nueva manera de hacer y entender las cosas. La tecnología es ahora parte fundamental del desarrollo diario de nuestras actividades, necesaria para satisfacer nuestro estilo de vida, siendo parte activa en cada una de nuestras labores y estando presente para solucionar casi cualquier actividad en cualquier momento.

Una muestra clara y específica de esta revolución – y tal vez la más determinante- es la Inteligencia Artificial, una combinación de algoritmos planteados con el propósito de crear máquinas que tengan capacidades similares a las de los seres humanos y puedan dar solución a problemas tal y como nosotros lo haríamos. Según las ciencias de la computación, la IA se define como la “facultad de razonamiento” que tiene un agente no vivo, como un robot, por ejemplo.

Si bien el tema ha sido trabajado desde 1950 cuando el científico Alan Turing –al que se considera el padre de la IA- se preguntaba si las máquinas eran capaces de pensar, y se preocupaba por establecer los límites entre inteligencia natural e inteligencia artificial; fue en 1956 cuando John McCarthy acuñó el término por primera vez, definiéndose como “La ciencia y el ingenio de hacer máquinas inteligentes”

Los avances en Inteligencia Artificial ya están impulsando el uso del big data debido a su habilidad para procesar enormes cantidades de datos y proporcionar ventajas comunicacionales, comerciales y empresariales que la han llevado a posicionarse como la tecnología esencial de las próximas décadas. Transporte, educación, agricultura, salud, deporte, cultura, y cualquier sector que se venga a nuestra mente estará conectado por estas tecnologías.

Debido a tantos avances y descubrimientos acerca del tema, es casi imposible no cuestionarse acerca del futuro, y de las múltiples posibilidades que se avecinan frente a las estructuras sociales, las ofertas de empleo y la importancia de las máquinas inteligentes en nuestro mundo. Hay quienes en su postura prevén un complicado panorama y creen que en unas pocas décadas los niveles de desempleo serán bastante altos en la sociedad. Tal y como nos lo informa la Universidad de Oxford en su publicación del 2003, “El futuro del empleo”, en donde se concluye que en unos 20 años aproximadamente, el 47% de los trabajos en Estados Unidos quedarán obsoletos por la implementación de sistemas automatizados.

Sin embargo, hay aquellos que consideran que se avecinan grandes oportunidades en los diversos sectores, a partir del desarrollo de estas inteligencias, y que técnicamente, las habilidades más demandadas serán aquellas relacionadas con datos y analítica. Posibilidades gigantes se visualizan en estos nuevos retos y es por eso que debemos estar preparados, no sólo en formación de aspectos informáticos o técnicos, sino en aspectos comunicativos y de adaptabilidad.

Pero, antes de llegarnos a preocupar un poco detengámonos un momento para entender que esta gran ciencia ha sido creada y desarrollada por y para nosotros, y a pesar de todos sus avances, capacidades y herramientas, no poseen algo invaluable y presente en los seres humanos: La Inteligencia Emocional. Nicholas Davis -actual director de Sociedad e Innovación del Foro Económico Mundial- se refiere al tema diciendo: “No me preocupa la total destrucción de los trabajos, sino el reentrenamiento de los empleados. No puedo imaginarme ni una sola profesión del futuro sin que requiera habilidades de colaboración en equipo, de comunicación y conexión emocional con otras personas”

La IA definitivamente ha llegado para quedarse, para ayudar a mejorar procesos y reducir costos en diversos sectores, pero también, ha creado un gran interrogante frente a las posibilidades laborales del futuro y a las actividades humanas. Sin embargo, no hay que olvidar que el esfuerzo depositado en cerrar la brecha digital está enfocado en empoderar a los ciudadanos con herramientas para su desarrollo y crecimiento y sobretodo, para hacer su vida más fácil.

A ciencia cierta, nadie sabe lo que sucederá en un futuro, muy seguramente la Inteligencia Artificial y las nuevas tecnologías seguirán avanzando rápidamente, y estarán cada vez más presentes en cada uno de los ámbitos de nuestras vidas. En cada uno se encuentra la solución para entender y ver la tecnología y la implementación de la inteligencia artificial como aliados o como los más fervientes adversarios, hasta entonces, es momento de estar preparados, adaptándonos a los cambios y educándonos en pro de fortalecer nuestras capacidades para permanecer y actualizarnos en la vanguardia del mercado.

La tecnología, trascendiendo el tiempo

Empecemos por devolvernos unos pasos en la historia, viajar por el tiempo a una época tan antigua como el hombre mismo. ¿Que cantidad de creaciones e invenciones hemos experimentado desde entonces? tantas formas de relacionarnos, de comunicarnos, de sentir el mundo. Hace algunos siglos atrás, el hombre no imaginaba su capacidad para crear, y adaptarse; el paso del tiempo ha develado un inmenso cambio, otorgando nuevas formas y facilidades, permeando en los diversos campos e impactando la vida del hombre de una manera sorprendente, que actualmente se refleja en todo lo que vemos.

El progresivo avance de la tecnología ha irrumpido velozmente y su uso, es casi una necesidad inherente en el ser humano, su influencia diaria le hacen posicionarse en el mercado actual, y ser parte activa de las decisiones de los seres humanos. En este punto donde la globalización y la redes se han tomado el mundo, es muy difícil imaginarnos vivir sin alguna herramienta tecnológica que nos facilite el cumplimiento de nuestras actividades diarias.

Recuerdo hace un tiempo cuando hablaba con mi abuelo mientras jugábamos a las cartas, sus historias me parecían sorprendentes y cargadas de imaginación; hablábamos del primer televisor, el telégrafo, el cine y la radio, que en ese entonces era el medio de comunicación por excelencia. Yo no conocía el mundo sin internet y escuchar con atención los detalles de la historia me llevaba a conocer aspectos y a entender que así como las personas crecían, el mundo a mi alrededor se expandía para romper esas brechas que antes no permitían vislumbrar el exterior tan abiertamente como ahora.

Es interesante vivir ese proceso de cambio y estar inmerso en la evolución, notar cómo las cosas que conocíamos se transforman y adquieren una inteligencia diferente, una forma diferente, y funciones mucho más complejas, hace veinte años atrás apenas aparecían en nuestra vida las redes sociales, y vaya que en ese momento significaron un gran cambio; el inicio de la nueva era digital después del internet. Hablar de su acogida y funcionalidad nos llevan a visualizar el mundo actual, y es que es difícil concebirlo sin redes, sin interacciones, reacciones o comentarios.

Mirar al pasado, comprender el presente e imaginar el futuro, es un ejercicio que resulta interesante, muchas preguntas surgen durante el proceso y sin lugar a dudas todas tienen que ver con la tecnología sus cambios y nuestra capacidad de adaptación para asumirlos.